Carrer de Còrsega, 237, Barcelona

¿Puede abordar la cirugía ortognática una disfunción de la ATM?

¿Puede abordar la cirugía ortognática una disfunción de la ATM?

El dolor mandibular, los chasquidos al abrir la boca, las molestias en la zona de los oídos o las dificultades para masticar pueden ser señales de un trastorno de la articulación temporomandibular (ATM).

Aunque estos síntomas suelen afectar a la calidad de vida de los pacientes de forma similar, cada caso debe abordarse de manera individualizada ya que existen varias opciones de tratamiento. Sin ir más lejos, aquí ya te hemos hablado de recurrir a ortodoncia, fisioterapia, infiltraciones musculares, artrocentesis…

Sin embargo, aún no te habíamos contado cómo la cirugía ortognática también puede estar indicada en casos de disfunción de la ATM, especialmente cuando existe una alteración en el desarrollo o la posición de los maxilares, y siempre que una valoración especializada confirme su indicación.

Cirugía ortognática y disfunción de la ATM

La cirugía ortognática es una vieja conocida de este blog en el que ya te hemos hablado de ella en varias ocasiones. Se trata de un conjunto de intervenciones que forman parte de la cirugía maxilofacial y que están orientadas a corregir la posición de los huesos maxilares mediante movimientos planificados en tres dimensiones.

Su objetivo es mejorar el equilibrio entre las estructuras faciales y recuperar funciones como la masticación, especialmente cuando existen deformidades dentofaciales que no pueden solucionarse únicamente con ortodoncia.

Por su parte, la articulación temporomandibular o ATM conecta la mandíbula con el cráneo y participa en acciones cotidianas como hablar, masticar o bostezar. Sus trastornos pueden afectar a la propia articulación, a los músculos masticatorios o a los tejidos que los rodean, provocando dolor, rigidez, bloqueos y limitaciones del movimiento.

¿Puede corregir una disfunción de la ATM?

La cirugía ortognática puede corregir algunos casos de disfunción de la ATM, especialmente cuando existe una deformidad esquelética o una mala posición de los huesos maxilares que contribuye al problema funcional.

Al reposicionar los maxilares, se puede corregir la mordida y favorecer una relación más equilibrada entre las estructuras implicadas.

Sin embargo, no constituye una cura universal para los trastornos de la ATM ni está indicada para todos los casos y todos los pacientes. El dolor de la articulación puede tener causas musculares, articulares o multifactoriales, de ahí la importancia de establecer un diagnóstico preciso y explicar las expectativas reales del tratamiento.

¿Cuándo está indicada esta intervención?

Se considera la posibilidad de recurrir a la cirugía ortognática para tratar una disfunción de la ATM en los siguientes casos:

    • Discrepancias esqueléticas severas entre el maxilar y la mandíbula y maloclusiones que afectan a la función masticatoria. En estos casos, al reposicionar la mandíbula, tanto cuando se trata de retrognatia como de prognatismo mandibular, se equilibra la mordida, se reduce la tensión muscular y, en general, se alivia la sobrecarga.
    • Alteraciones o patologías de la propia articulación que afectan a los maxilares como hiperplasia o anquilosis. La intervención ortognática ayuda a corregir estas patologías permitiendo que los pacientes tengan una mordida más equilibrada y menos carga en la zona temporomandibular.

En todo caso, la presencia de síntomas de disfunción de la ATM exige estudiar también su origen y gravedad. Si el trastorno no está relacionado con una deformidad dentofacial, pueden ser más apropiadas otras alternativas terapéuticas conservadoras.

¿Cómo se maneja esta cirugía en una disfunción de la ATM?

El abordaje comienza con una evaluación clínica individualizada que puede incluir exploración de la mandíbula, análisis de la mordida y pruebas de imagen 3D para estudiar los huesos y la articulación.

A partir de estos resultados, el equipo médico determina si la cirugía ortognática está justificada o si conviene priorizar tratamientos conservadores, como fisioterapia, medidas para aliviar el dolor o ejercicios específicos.

Cuando se confirma la intervención, la planificación digital tridimensional es el siguiente paso. Esta resulta clave ya que permite estudiar los movimientos óseos y anticipar el resultado. Posteriormente y según cada caso, pueden emplearse técnicas de mínima invasión, instrumental de precisión y sistemas de fijación adaptados al paciente.

Además, que se recurra a una cirugía ortognática para tratar la disfunción de la ATM no quiere decir que no puedan prescribirse otras soluciones. Por ejemplo, esta intervención puede combinarse con ortodoncia antes o después de la cirugía, además de requerir seguimiento posterior para controlar la recuperación y la evolución de los síntomas.

La importancia de acudir a especialistas

Abordar una disfunción de la ATM exige comprender tanto la mecánica mandibular como las posibles alteraciones de los maxilares.

Por eso resulta tan importante acudir a una clínica especializada tanto en cirugía ortognática y maxilofacial como en trastornos de la ATM. Y esa clínica es TMJ Clinic Barcelona, donde te esperan cirujanos con un gran trayectoria en intervenciones maxilofaciales y los mejores especialistas de la ATM en Barcelona. Contacta con nosotros si sufres síntomas que apuntan a un trastorno en la articulación temporomandibular.

Recuerda que la clave no consiste en operar siempre, sino en identificar la causa del problema y elegir la opción terapéutica más adecuada para recuperar la función y mejorar la calidad de vida.

 

Related Posts