Hoy no queremos hablarte exclusivamente de la ATM, una de las grandes protagonistas de este blog al estar especializados en el tratamiento de sus patologías. El objetivo de este nuevo artículo es explicarte la relación tan especial que surge entre esta compleja articulación temporomandibular y los tratamientos de ortodoncia.
Porque quizás no sepas que los pacientes que se someten a un proceso de ortodoncia para corregir y mejorar la posición de sus piezas dentales deben seguir unas pautas muy concretas si sufren algún tipo de trastorno en la ATM, y eso es justo lo que queremos explicarte hoy en este nuevo post.
De hecho, la relación entre ATM y ortodoncia adquiere una enorme relevancia clínica, ya que cualquier tratamiento ortodóncico debe planificarse de forma muy especial y teniendo en cuenta el estado funcional de esta articulación para evitar complicaciones y garantizar resultados estables y seguros.
Relación entre ATM y ortodoncia
Como sabes, el papel de la ATM resulta esencial para acciones cotidianas como hablar, masticar o bostezar, ya que conecta la mandíbula con el cráneo y permite el movimiento mandibular de manera coordinada.
Cuando un paciente decide iniciar un tratamiento de ortodoncia y sufre alguna patología en la ATM requiere un control constante y exhaustivo durante todo el proceso. Esto se debe a que los movimientos dentales que se producen a raíz de dicho tratamiento modifican la posición de la mordida y la dinámica mandibular pudiendo alterar el equilibrio muscular y articular, agravando síntomas preexistentes o desencadenando nuevas molestias si no existe una adecuada supervisión clínica.
Si ya de por sí, una ortodoncia puede causar ciertas molestias, en pacientes que, debido a una patología en la ATM, ya sufren dolor facial, limitaciones de apertura, chasquidos articulares, molestias en los oídos, dolor de cabeza… la situación puede volverse realmente dura y compleja si no se tienen en cuenta ciertos aspectos.
Aspectos a tener en cuenta cuando confluyen trastornos en la ATM y ortodoncia
1.- Valoración inicial mucho más exhaustiva:
Si la valoración inicial es algo común a todos los pacientes antes de iniciar cualquier tratamiento ortodóncico, en estos casos resulta mucho más importante. Por eso, se realiza una valoración integral que incluye exploración funcional, análisis de la oclusión, estudio muscular y, en determinados casos, pruebas de imagen específicas como resonancia magnética o CBCT.
2.- Seguimiento más continuo que en otros casos:
De igual forma, todos los tratamientos de ortodoncia requieren un seguimiento que resulta clave para garantizar los mejores resultados a largo plazo. Sin embargo, en esos casos en los que confluyen ATM y ortodoncia, ese seguimiento debe ser aún más constante para poder detectar precozmente cualquier signo de sobrecarga articular.
El ortodoncista debe monitorizar aspectos como la aparición de dolor, limitación de movimiento, ruidos articulares o cambios musculares, adaptando la mecánica ortodóncica cuando sea necesario. Por este motivo, en estos casos, el tratamiento requiere una coordinación estrecha entre ortodoncistas, fisioterapeutas y especialistas en ATM.
3.- Monitorización de ciertos ciertos riesgos:
Una patología de la ATM puede influir en la ortodoncia de diferentes maneras. Puede generar inestabilidad oclusal, dificultar ciertos movimientos dentarios, provocar recaídas tras el tratamiento o aumentar la sensibilidad muscular y articular durante las fases activas de la ortodoncia. También puede hacer necesario retrasar determinados movimientos hasta conseguir estabilizar la articulación.
Para minimizar estos riesgos, es esencial controlar la inflamación articular, individualizar la planificación terapéutica, utilizar fuerzas ortodóncicas controladas y realizar revisiones periódicas muy precisas como antes señalamos.
4.- Valoración de una preparación previa:
Por ejemplo, para garantizar la buena marcha del tratamiento de ortodoncia en pacientes que sufren algún tipo de patología en la ATM se puede plantear el uso previo de férulas oclusales que ayudan a estabilizar la articulación, a reducir la inflamación y a preparar la zona para el movimiento de dientes que se experimentará debido a la ortodoncia.
Conclusión
En definitiva, ATM y ortodoncia guardan una relación que podemos calificar como “especial”, ya que cuando un paciente sufre un trastorno en esta articulación, el tratamiento de ortodoncia no puede abordarse de forma ordinaria.
La ortodoncia en pacientes con trastornos de la ATM requiere un enfoque altamente especializado y multidisciplinar. Por ello, acudir a un centro que cuente con profesionales expertos tanto en ortodoncia como en patologías de la articulación temporomandibular -como es el caso de TMJ Clinic Barcelona– permite desarrollar tratamientos más eficaces, personalizados y predecibles, reduciendo complicaciones y favoreciendo la estabilidad funcional y estética a largo plazo.
Si quieres mejorar la posición de tus piezas dentales tanto por motivos estéticos como funcionales, pero sufres una patología en la ATM, reserva una cita con nuestro equipo para que ortodoncistas y expertos en la articulación te evalúen juntos y puedan explicarte qué hacer en tu caso. No olvides que somos una de las mejores clínicas con especialistas en la ATM en Barcelona ¡te esperamos!



