El dolor en la ATM tiene múltiples orígenes como te hemos explicado a lo largo de muchos de los artículos publicados en este blog.
En ocasiones, se trata de cuadros de estrés que favorecen el desarrollo del bruxismo y, en otros casos, puede ser motivado por una maloclusión dental: todo ello influye en el estado de la articulación temporomandibular. Pero, ¿qué pensarías si te decimos que tu postura corporal también tiene su parte de culpa en esta problemática?
Pues ya te adelantamos que así es. El cuerpo humano actúa como una unidad funcional y, en este sentido, la postura corporal -especialmente de la cabeza y la columna cervical, pero también la de la región dorsal y, en casos concretos, la de la alineación podal- puede modular tensiones musculares, cadenas miofasciales y patrones de carga que repercuten sobre en la intensidad del dolor de la ATM. ¿Sabes qué hacer al respecto? Hoy te lo contamos.
¿Postura corporal y dolor en la ATM?
Como ya te hemos adelantado, efectivamente, la postura corporal puede influir notablemente no tanto en el desarrollo de un problema en la articulación temporomandibular, pero sí en su gravedad o en la intensidad de su sintomatología.
Numerosos estudios recogen una asociación consistente entre alteraciones posturales y presencia de trastornos temporomandibulares (TMD). Por ejemplo, está demostrado que una posición anteriorizada de la cabeza, alteraciones en la curva cervical o ciertos desequilibrios tonales del cuello y hombros son más frecuentes en pacientes con dolor en la ATM ya que tienden a aumentar la carga sobre los músculos masticadores y la propia articulación.
La relación no siempre es simple ni unívoca: en muchos casos se observa una clara correlación, pero la causalidad puede ser bidireccional (la propia disfunción mandibular modifica la postura, y una postura mantenida puede agravar la ATM).
Además, la influencia puede ser indirecta: una mala alineación dorsal o una alteración en la pisada alteran la mecánica global y la distribución de tensiones en la cadena cráneo–cérvico–torácica. Esto puede traducirse en cambios en la posición mandibular de reposo, mayor actividad muscular y dolor.
No obstante, la evidencia científica sobre la relación directa entre pisada y oclusión es compleja y aún necesita estudios mejor diseñados antes de establecer reglas firmes.
Recomendación práctica
En todo caso, ante un dolor en la ATM que no cesa o se intensifica, te recomendamos acudir a un centro especializado en estos trastornos como es nuestro centro TMJ Clinic Barcelona.
Contamos con equipo multidisciplinar para poder realizar un abordaje integral de este problema que suele comenzar por opciones conservadoras hasta ver su evolución. Desde la educación postural y la fisioterapia hasta el uso de dispositivos oclusales o incluso, en casos severos, valoramos tratamientos con infiltraciones o procedimientos odontológicos y/o quirúrgicos complementarios.
Un equipo como el nuestro puede valorarte de forma más integral para proponerte la mejor solución a tu dolor en la ATM. Un plan individualizado es la mejor forma de reducir el dolor y recuperar la función de la articulación, y en nuestro centro nos encargamos de todo. No olvides que contamos con un servicio de urgencias 24 y de fisioterapia de la ATM en Barcelona.



