En los últimos años, la bichectomía se ha convertido en una de las intervenciones médico estéticas más demandadas entre quienes buscan un rostro más definido y estilizado.
El hecho de que muchos personajes populares, famosos y celebrities, se hayan sometido a ella ha sido determinante para convertirse en tendencia en estos últimos años y que hoy sea valorada como posible procedimiento a realizar para mejorar la armonía de las facciones y lucir un rostro más delgado y con menos mofletes.
Sin embargo, pese a su popularidad, siguen existiendo muchas dudas sobre esta técnica quirúrgica. Y en este artículo abordamos los aspectos más esenciales de la bichectomía con el objetivo de ofrecer una visión sencilla y rigurosa. En futuras publicaciones profundizaremos en cuestiones más específicas, como los criterios de indicación para los pacientes, los posibles riesgos, la recuperación postoperatoria o las implicancias funcionales.
Por el momento, damos respuesta a tres preguntas clave: qué es exactamente la bichectomía, cómo se realiza a grandes rasgos y qué se busca conseguir con ella.
¿Qué es la bichectomía?
La bichectomía es una intervención quirúrgica poco invasiva que consiste en la extracción parcial o total de las bolsas de Bichat.
Estas bolsas son cúmulos de grasa encapsulada situados en la región profunda de las mejillas, entre el músculo buccinador y el masetero. Están presentes en todas las personas, aunque su tamaño y prominencia varían según factores genéticos, constitución facial y edad.
Si bien estas estructuras cumplen ciertas funciones fisiológicas —como facilitar la succión en los lactantes y contribuir al deslizamiento muscular durante la masticación—, en la edad adulta no son esenciales para el funcionamiento normal de la boca. Por ello, su eliminación controlada puede realizarse sin comprometer funciones importantes.
¿Cómo se realiza la intervención?
La bichectomía se lleva a cabo habitualmente con anestesia local y no requiere hospitalización, lo que la convierte en un procedimiento ambulatorio y poco invasivo. El cirujano realiza una pequeña incisión (de aproximadamente 1 cm) en la mucosa interna de cada mejilla, a través de la cual se accede a la bolsa adiposa. Una vez localizada, se extrae parcial o totalmente el tejido graso, según la planificación previa y el análisis facial del paciente.
El procedimiento suele durar entre 30 y 45 minutos y se cierra con puntos reabsorbibles.
Es fundamental que la intervención sea realizada por un profesional cualificado y con experiencia en este campo, como los que encontrarás en nuestra clínica maxilofacial en Barcelona, dado que una mala ejecución puede comprometer estructuras anatómicas vecinas, como el conducto parotídeo o ramas del nervio facial.
¿Qué objetivos se persiguen con esta cirugía?
El principal objetivo estético de la bichectomía es afinar el rostro, especialmente en pacientes con mejillas prominentes o redondeadas, ofreciendo una silueta facial más angulosa, con énfasis en los pómulos y en la línea mandibular. Esta intervención no está pensada para reducir peso facial de forma general, sino para redefinir contornos en zonas específicas.
Además, es importante destacar estos otros aspectos que se consiguen con esta intervención:
- Afinamiento del rostro de forma inmediata
- Definición de los pómulos de forma permanente
- Mejora del perfil facial
- Mejora de la autoestima
La bichectomía garantiza un rostro más armónico y esbelto. No obstante, es importante recordar que no todos los rostros se benefician por igual de esta técnica y que una evaluación profesional es imprescindible antes de decidir su realización. Por eso, si estás valorando someterte a esta intervención, ven antes a vernos para que en TMJ Clinic Barcelona podamos evaluar tu caso.



